viernes, 7 de enero de 2011

SINDROME DEL CUIDADOR

Cada vez es más frecuente encontrar una persona que se ocupa de un enfermo dependiente (crónico o grave). Diversas enfermedades neurológicas  como accidentes cerebro vasculares, esclerosis múltiple, alzheimer y otras demencias; enfermedades repiratorias como EPOC; discapacitados; trastornos afectivos graves: algunos tipos de depresión o trastornos bipolares, enfermedades psiquiátricas, cáncer, y otras muchas requieren la atención continuada de otra persona.
El cuidador principal, que suele ser una mujer entre 50 y 65 años y familiar del enfermo, sufre por regla general un importante desgaste que afecta a todas las áreas de su vida:
  • Salud física: cansancio, dolores musculares y articulares, cefaleas, anorexia, etc.
  • Salud psíquica: ansiedad, depresión, estrés, dificultades para dormir, sentimientos como culpablidad, impotencia, irritabilidad, disminución de la autoestima, fracaso, frustración, y otras.
  • Ambito social: Aislamiento, soledad, reducción o pérdida del tiempo libre
  • En el área laboral: desinterés por el trabajo, absentismo laboral, bajo rendimiento...
Debido a la gran carga física y psíquica que el cuidador contrae, ya que se responsabiliza de la vida del enfermo, ocupándose de su alimentación, cuidados, higiene, medicación, etc. pierde poco a poco su independencia y acaba desatendiéndose a sí mismo, e incluso paraliza su proyecto vital durante años.
Las demandas llegan a ser excesivas y su capacidad de cubrirlas, cada vez más limitadas ya que el enfermo necesita paulatinamente más cuidados y el cuidador, más y más agotado, desequilibrado y superado por la situación.

Ante ésto, existen algunas claves que pueden ser útiles para poner y práctica y mejorar al cuidador. No hay que perder de vista que ello redundará en beneficio para el propio enfermo:
  • Hacer partícipe al resto de los familiares de la situación existente y los cambios que se suceden, así como del propio malestar del cuidador. Implicar a otros miembros o solicitar ayuda externa.
  • Planificar con toda la antelación posible el futuro del enfermo y el de la propia familia.
  • Contactar con alguna asociación, ya que ofrecen actividades interesantes como: cursos de formación para el cuidado adecuado del enfermo, ayuda psicológica para aprender a sobrellevar el problema, grupos de autoayuda, voluntariado que alivie en cierta medida su sobrecarga, y otros medios disponibles.
  • PREOCUPARSE DE UNO MISMO. Muchos cuidadores creen erróneamente que cuidarse a sí mismos es un lujo que no pueden permitirse, ya que eso implica una "traición" hacia el enfermo o un deterioro en sus cuidados. La realidad es bien distinta: para cuidar a otro se debe estar en las mejores condiciones posibles, y para conseguirlo, es básico que el cuidador:
    • Preste atención a su salud, haciéndose los controles médicos pertinentes, no abusar de los medicamentos ni tomarlos sin el control adecuado. Por otra parte, conviene que sepa que las terapias naturales pueden servirle de ayuda.
    • Mantenga unos hábitos de vida saludables: descanse lo necesario, aliméntese equilibradamente y haga un poco de ejercicio, aunque sea caminar diariamente al menos 30 minutos.
    • Aprenda a gestionar sus emociones, aumentar su autoestima si flaquea y delegar algunas funciones en otros cuidadores. Las flores de Bach son una útil herramienta dentro de este apartado.
    • Busque un tiempo para su propio disfrute, en el que pueda hacer actividades que le resulten placenteras (usted también tiene derecho), como mantener las amistades, cultivas aficiones, recibir un masaje, ir a cine o simplemente, relajarse. Un cuidador auxiliar o un familiar puede ocuparse del enfermo unas horas a la semana. Recuerde que relajarse no es un capricho. Aprenda a solicitar y a aceptar ayuda. Al menos unas vacaciones al año son necesarias para desconectar del problema y volver con energía renovada.
La Reflexología es una terapia que puede ayudar en gran medida a quien sufre este gran desgaste:
- Reduce el estrés
- Induce a la relajación
- Equilibra al organismo
- Mejora el sueño
- Alivia las contracturas musculares y el dolor en general
- Le ayudará a enfocar la situación con más claridad y aplomo.

Sin duda, la Reflexología mejorará su calidad de vida (y con ello, la de su enfermo)

Marina Latorre Ros
www.tiemponatural.com
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3 comentarios:

  1. Es de agradecer que la gente se preocupe por este tema. Muy bien "SINDROME DEL CUIDADOR". Me ha gustado que ya se ha estrenado la película-documental " CUIDADORES " de Oskar Tejedor. Todo mi cariño para los cuidadores y por supuesto a tan tiernas personas que tanto necesitan de los demás.Un beso desde Teruel Mari Carmen Valero

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  2. Gracias, Mª Carmen! He escrito este artículo desde el cariño, ya que mi experiencia personal me hace entender perfectamente la situación: mi madre sufrió una enfermedad neurológica degenerativa, y por otra parte, mi trabajo de auxiliar de enfermería y el propio de las terapias naturales me hace estar en contacto cada día con esa problemática. Cuantos más estemos presentes y conscientes con la situación, mejor. Espero conseguir ese documental en breve, así que gracias por el apunte.
    Un fuerte abrazo:
    Marina.

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  3. Eso es lo que debiera Ser, eso en mi caso particular, y muchos que conical, no hay ma's nadie que solo yo, en otros caso nadie ma's tomar ese cuidando y Nguyen, dejado la carga al que el resto le etiqueta del mas fuerte, haciendose los desentendidos. Muchas gracias.

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