lunes, 15 de noviembre de 2010

Reflexología para niños

        

Por qué reflexología para niños?

Personas de todas las edades pueden beneficiarse de los efectos de la Reflexología. Constituye un valioso apoyo que puede acompañar al individuo en todas las épocas de su vida, incluyendo aquellas que sean de transición, para que éstas se experimenten de la forma más natural y provechosa posible.
Para los niños resulta explícitamente apropiada, incluso desde el mismo momento del nacimiento. Algunas de sus características son ventajosas a la hora de tratarlos:

  • Suelen reaccionar rápida y efectivamente al tratamiento. Su metabolismo es habitualmente muy activo, lo que genera una rápida respuesta al tratamiento.
  • Su cuerpo es nuevo y carece de un historial médico que le limite.
  • No es una terapia agresiva y carece de efectos secundarios
  • Les estimula a tomar consciencia, conocer  y ser responsables de su propio cuerpo, sentando las bases de un correcto cuidado de la salud para su futuro.
  • Establece un vínculo de comunicación placentero y especial entre padres e hijos.  

Estas son algunas acciones de la reflexología:

         Relajación profunda y reducción del estrés, base primordial para que los órganos puedan funcionar adecuadamente
         Estimulación de los distintos sistemas: mejora la circulación sanguínea, la función inmunitaria, activa los sistemas de eliminación, etc.
          Favorece la homeostasis
         Fomenta un vínculo humano esencial para el óptimo desarrollo del niño. Se ha demostrado que el tacto es primordial para que el niño se desarrolle plenamente.
     
En el caso de niños que tienen necesidades especiales (prematuros, disminuidos físicos y psíquicos, autistas, maltratados, o que sufren enfermedades crónicas y/o graves) es un factor determinante que influirá positivamente en su proceso vital.

¿En qué casos es apropiada la reflexología para los niños?

     Para prevenir gases y cólicos en lactantes
     Para inducir al sueño
     Para calmar dolor
     Para problemas del tracto digestivo (vómitos, digestiones dificultosas, estreñimiento, diarrea)
     Para problemas de respiración (asma, bronquitis, hiperventilación)
     Para el tratamiento de la enuresis nocturna
     Para infecciones del tracto oído-nariz-garganta
     Para estimular su sistema linfático
     Para estimular el normal desarrollo del niño
     Para dolores musculares, heridas, lesiones
     Como terapia preventiva

Además de los resultados positivos que se obtienen en los casos antes mencionados, existe un enfoque más amplio pero no menos importante en el que sus efectos beneficiosos han demostrado ser de gran ayuda,  como terapia coadyuvante a otros tratamientos, y que servirá principalmente para mejorar la calidad de vida del niño:

    Lesión cerebral
    Síndrome de Down
    Parálisis
    Hiperactividad
    Esquizofrenia – paranoia
    Dificultades en el aprendizaje
    Trastornos de comportamiento
    En enfermedades graves, para reducir los efectos secundarios: en los tratamientos contra el cáncer (naúseas, vómitos), diálisis. etc.
    Anorexia


Marina Latorre Ros





No hay comentarios:

Publicar un comentario